Chismes y rumores en el lugar de trabajo

Los lugares de trabajo sanos no son aquellos donde nunca hay conflicto, sino aquellos donde las personas saben resolverlo sin crear un segundo problema a través del chisme o el rumor. Nuestra meta en BH Field no es eliminar las conversaciones normales del día a día. Es construir una cultura en la que nos comuniquemos de forma directa, protejamos el bienestar emocional de los demás, atendamos las preocupaciones reales por la vía correcta, demos y recibamos retroalimentación correctiva, y evitemos convertir a nuestros compañeros en tema de entretenimiento, de convivencia o de represalia. La ambigüedad en el trabajo es uno de los mayores impulsores del chisme y el rumor, así que veamos más de cerca cómo se manifiesta aquí en BH Field.
Entender la diferencia
El chisme y el rumor implican información que pasa de una persona a otra, pero no son lo mismo. El rumor gira en torno a un hecho futuro o pasado; por ejemplo: "Escuché que algunos podríamos perder el trabajo por el cambio de gerencia". El chisme gira en torno a una persona; por ejemplo: "Escuché que el nuevo jefe tiene poca paciencia".
Por qué chismeamos
Las personas chismean por varias razones: para sentirse conectadas, para ganar estatus o información, o simplemente para entretenerse. El chisme ha servido durante mucho tiempo como una manera de difundir noticias y pasar el rato, y puede parecer una forma fácil de conocer a un compañero o a un supervisor sin preguntarle directamente. Aparece sobre todo cuando las reglas, las expectativas o la dirección del liderazgo no se sienten claras: donde hay un vacío, el chisme y el rumor entran a llenarlo.
El rumor funciona igual. Se construye con información no verificada y tiende a propagarse donde hay tensión y falta de claridad, porque le ofrece a la gente una manera de dar sentido a situaciones que no comprende del todo. El rumor suele funcionar como una forma de darle sentido a la incertidumbre. Antes de participar en un rumor o repetirlo, haz una pausa, piensa críticamente y verifica los hechos.
Al final del día, todos somos humanos y trabajamos juntos entre los mismos logros y las mismas dificultades. El chisme y el rumor suelen cargar suposiciones, difundir juicios negativos y generar más conversación de la que la situación amerita, casi siempre a partir de información incompleta o distorsionada. Antes de sumarte, vale la pena detenerte a pensar críticamente si participar o dejarlo pasar, porque los efectos del chisme y el rumor se acumulan con el tiempo y rara vez quedan contenidos.
Los efectos del chisme y el rumor
El daño no termina en la persona de la que se habla: se extiende a los compañeros y, con el tiempo, a todo el equipo. Vale la pena recordar cuánto daño puede causar, a los demás y a nosotros mismos.
- Daña la moral, la confidencialidad y la seguridad psicológica
- Le cuesta credibilidad a quien chismea y a menudo le indica a los demás que podrían ser el siguiente blanco
- Puede dañar la reputación y el bienestar emocional de una persona.
- Aumenta la ansiedad, la incertidumbre y la tensión en el trabajo.
- Puede dañar la reputación y el sentido de identidad de alguien
- Erosiona la confianza, debilita las relaciones de trabajo y desgasta la cultura del equipo
- Puede convertir información confidencial en una herramienta para controlar a otros
- Genera temor o preocupación sobre cómo se desarrollará una situación
- Fomenta suposiciones y reacciones defensivas.
El chisme y el rumor pueden generar desarmonía, sospecha y una tendencia a pensar lo peor de los demás. Las personas pueden ponerse a la defensiva o reaccionar de más cuando se sienten señaladas. Para quien es objeto de la conversación, el costo emocional es real: puede dejarla sintiéndose excluida, o como si le hubieran dado la espalda.
Cómo elegimos responder
Evita criticar, juzgar o señalar los errores o las desgracias de los demás. No moldees la opinión de otra persona con especulaciones, suposiciones o información incompleta. Lidera con integridad, empatía y profesionalismo. Seamos personas que eligen no señalar los errores ni las desgracias ajenas solo para moldear opiniones, provocar juicios injustos o torcer la verdad. La integridad es el estándar. Si un compañero te trae un chisme o un rumor, así puedes manejarlo con cuidado:
Si un compañero se acerca con un chisme o un rumor
- No lo difundas ni lo alimentes; redirige la conversación. Algo tan simple como "Gracias por contarme, pero realmente no es asunto mío" hace una gran diferencia.
- Invítalo amablemente a cambiar de tema: "Te escucho, pero hablemos de otra cosa".
- Mantén la calma, no juzgues y no asumas que es cierto. Simplemente invítalo a dejarlo pasar. En general, mantén la mente abierta y evita hacer suposiciones sin evidencia.
- Ofrécele a la persona de la que se habla la misma empatía que quisieras para ti; recuerda que quien chismea hoy podría hablar de ti mañana.
- Mantén un poco de escepticismo y usa tu duda filosófica para comprobar las cosas por ti mismo: ¿De dónde salió esto? ¿Es realmente cierto? Verifica la información antes de aceptarla como verdadera.
- Haz de ello una práctica personal: no intercambiar ni difundir comentarios negativos sobre los compañeros.
Referencias
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- Michelson, G., Van Iterson, A., & Waddington, K. (2010). Gossip in organizations: Contexts, consequences, and controversies. Group & Organization Management, 35(4), 371–390.
- Houmanfar, R., & Johnson, R. (2004). Organizational implications of gossip and rumor. Journal of Organizational Behavior Management, 23(2–3), 117–138.
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