Cuando el progreso se siente lento: cómo se ve realmente el crecimiento en la terapia ABA

Si eres madre o padre y estás recorriendo el mundo del Análisis Aplicado de la Conducta (ABA) junto a tu hijo o hija autista, probablemente hayas tenido este pensamiento al menos una vez:
“¿Por qué esto se siente tan lento?”
Asistes a las sesiones. Practicas las estrategias. Celebras los pequeños logros.
Y aun así, algunos días parece que sigues en el mismo lugar.
Hay algo importante que vale la pena recordar:
El progreso lento sigue siendo progreso.
En la terapia ABA, el crecimiento a menudo se ve muy distinto de lo que esperamos.
El crecimiento se construye a centímetros, no a saltos
Estamos acostumbrados a los hitos llamativos:
- La primera palabra
- La primera oración completa
- El primer encuentro de juego exitoso con otro niño
- La primera salida de forma independiente
Pero la terapia ABA muchas veces se trata de lo que ocurre antes de esos hitos.
Estos cambios pueden parecer pequeños, pero son habilidades fundamentales, y los cimientos se construyen ladrillo a ladrillo.
El crecimiento puede verse así:
- Hacer contacto visual durante 2 segundos en lugar de nada
- Tolerar una petición sin frustrarse de inmediato
- Esperar 5 segundos más que ayer
- Usar un gesto en lugar de recurrir a una conducta desafiante
A veces el progreso no es evidente a simple vista porque tu hijo o hija está construyendo habilidades internamente antes de mostrarlas de forma consistente.
El trabajo “detrás de cámaras” que no siempre ves
A través de la terapia ABA, tu hijo o hija puede estar aprendiendo a:
- Regular su cuerpo
- Procesar el lenguaje de forma más eficiente
- Tolerar la incomodidad
- Recuperarse de una decepción
Estas habilidades no siempre aparecen de la noche a la mañana.
Pero una vez que aparecen, lo cambian todo.
Por qué el progreso no es lineal
Esta es una de las partes más difíciles.
Los días de retroceso existen.
Tu hijo o hija podría:
- Dominar una habilidad el martes
- Negarse a hacerla el miércoles
- Hacerla de forma independiente el viernes
Esto no es un fracaso. Esto es el proceso de aprendizaje.
La adquisición de habilidades suele seguir un patrón:
- Exposición
- Práctica
- Práctica
- Práctica
- Inconsistencia
- Práctica
- Práctica
- Práctica
- Estabilización
- Generalización
Esa etapa intermedia y desordenada — la inconsistencia — es donde muchos padres empiezan a preocuparse.
Pero también es donde el cerebro está fortaleciendo conexiones para un aprendizaje duradero.
Avances que quizá estás pasando por alto
Intentarlo es crecimiento. Tolerar es crecimiento. Hacer el esfuerzo es crecimiento.
A veces el progreso aparece primero en la seguridad emocional, antes que en el cambio de conducta.
Si quieres saber si tu hijo o hija está avanzando, pregúntate:
- ¿Mi hijo o hija se recupera más rápido de las crisis?
- ¿Mi hijo o hija busca consuelo con más frecuencia?
- ¿Mi hijo o hija está más conectado durante las interacciones?
- ¿Mi hijo o hija lo está intentando, aunque todavía no lo logre?
Estos son indicadores poderosos de crecimiento.
La comparación te robará la alegría
El camino de desarrollo de cada niño es diferente.
Comparar los tiempos de tu hijo o hija con los de otro niño — incluso con los de otro niño que recibe terapia ABA — puede generar un desánimo innecesario.
Las metas de ABA son individualizadas por una razón.
De tu hijo o hija:
- Su punto de partida
- Sus fortalezas
- Su estilo de aprendizaje
- Sus necesidades
son únicos y solo suyos.
En cambio, enfócate en:
- ¿Dónde empezó mi hijo o hija?
- ¿Qué puede hacer mi hijo o hija ahora?
- El esfuerzo que está poniendo
Esa es la verdadera medida del progreso.
Cómo se ve el progreso real
El progreso real no siempre es llamativo.
Muchas veces es silencioso, pero poderoso.
En la terapia ABA, el progreso suele verse así:
- Menos conductas intensas (aunque sigan ocurriendo)
- Periodos más cortos de desregulación
- Más intentos de comunicación
- Mayor flexibilidad
- Pequeños momentos de independencia
- Un vínculo más fuerte contigo
Un recordatorio para ti
Si te sientes desanimado, eso no significa que seas desagradecido.
Significa que te importa profundamente.
Criar a un niño con un diagnóstico de autismo puede ser desafiante, y avanzar a través de la terapia ABA requiere:
- Paciencia, mucha paciencia
- Resistencia emocional
- Abogar por tu hijo o hija
- Esperanza
- Y tu presencia constante
Incluso cuando el progreso se siente lento. Incluso cuando los demás no entienden. Incluso cuando te preguntas si está funcionando.
El crecimiento está ocurriendo, a veces por debajo de la superficie.
Y la constancia que estás brindando importa más de lo que imaginas.
Cuando el progreso se siente lento
Si eres madre o padre de una persona autista y el progreso se siente lento:
- Toma distancia.
- Mira los últimos 6 meses, no los últimos 6 días.
- Mira la dirección, no la velocidad.
- Mira el esfuerzo, no solo el resultado.
Porque en la terapia ABA el crecimiento rara vez es repentino.
Pero se vuelve constante cuando se acompaña con paciencia, compasión y persistencia.
Recuerda:
El progreso puede sentirse lento, pero el crecimiento constante se acumula de maneras que te sorprenderán.
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